Culiacanazo

impunidad y heridas abiertas por la humillación del Cártel de Sinaloa al gobierno de AMLO Foto Especial

A un año del intento del gobierno por capturar a uno de los hijos de Joaquín el “Chapo” Guzmán, en su tierra, en su casa y entre su gente, la noticia en México es que no hay noticia. Las investigaciones continuan como lo hicieron en el 2019: sin hallazgos notables.

La Fiscalía General de la República (FGR) no ha judicializado ante un juez federal ninguna de las carpetas de investigación que tiene abiertas contra el hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, por los delitos de delincuencia organizada con la finalidad de acopio y tráfico de armas, secuestro, cobro de piso y delitos contra la salud, informaron fuentes judiciales.

Ovidio Guzmán López es requerido por el gobierno de EU para enfrentar cargos por tráfico de cocaína, metanfetaminas y marihuana, ocurrido entre 2008 y 2018, según la acusación del Departamento de Justicia.

Los datos relevantes sobre el “Culiacanazo” es clasificada como reservada y lo único que se sabe es por los datos otorgados en las conferencias matutinas del presidente Andrés Manuel López Obrador.